jueves, 16 de octubre de 2014

BRENDA ANGIEL EN BALLETIN DANCE

Brenda Angiel Imprimir E-Mail
viernes, 10 de octubre de 2014

Octubre 2014Entrevista

Pionera de los Aires

Por Laura Lifschitz
Brenda Angiel celebra las dos décadas de su compañía con el estreno de Pasó Volando. 20 Años de Danza Aérea, una retrospectiva para su nueva sala teatral. En diálogo con Balletin Dance, Angiel recordó sus inicios y las razones que la han convertido en una pionera de esta disciplina en todo el mundo

¿Qué generó la inquietud de explorar con la danza en suspensión en 1994?
Preparaba un espectáculo en un espacio de tres frentes. La idea era colgar a tres bailarinas en cada uno de los frentes, lo que iba a ser un móvil para no dirigirse a ningún lugar en particular. Ahí me di cuenta que había un lenguaje de movimiento inexplorado. Estrenamos Tres Partes y Una Pared (1995) en el Centro Cultural Ricardo Rojas mediante un proceso de casi dos años. Así surgió el principio.
Un concepto a contrapelo de lo tradicional. ¿Hay cierta mutación de las nociones de tiempo y espacio, respecto del trabajo de piso? ¿Cómo manejó el uso de las técnicas para esos espacios?
Todo fue evolucionando. La primera obra era en una pared al filo del escenario y tocando el piso. A partir de ahí fui encontrando diferentes instancias del movimiento. Cuando hablamos de un nuevo lenguaje hablamos de que los elementos de la danza tradicional como tiempo, espacio y energía, se presentan de modo distinto. 
No es una traslación de una coreografía.
No, claro. Hay otras reglas, como vivir en diferentes naturalezas (la selva, el desierto y la montaña). Es otra naturaleza de movimiento, aunque obviamente yo cruzo esa situación de piso con aire. En Bilingua (2013), creada con Doug Varone  para el Next Wave Festival (BAM), quise jugar con la imitación del bailarín de piso haciendo los movimientos de quienes están en el aire. Pero es infinita la relación entre las técnicas.
En A Vertical Hip Hop de Air Condition (2005) y en 8Cho (2010) es ineludible la relación con las danzas urbanas y el tango. Sin embargo, no se evidencia la idea de artificio como efecto de shock para el espectador
No busco que el artificio esté por encima de la coreografía. Apunto más a una búsqueda por el movimiento en sí mismo. En general son diferentes escenas, muy visuales. Excepcionalmente hay alguna pequeña historia. El movimiento en sí mismo expresa, sin la necesidad de una historia dramática por detrás. Pero eso no significa que mis coreografías sean abstractas o frías.
La escuela de Brenda Angiel, Aérea, se inaugura el 4 de octubre como sala teatral con una retrospectiva que incluye obras inéditas y un documental.  Es como la idea de las cajas chinas, al considerar que además, la coreógrafa se abrió muy tempranamente a la investigación sobre lo multimedial en la danza.
¿Cómo resultó esta experiencia?
El documental que presentaremos este mes fue muy interesante de realizar. Incluye entrevistas a bailarines, músicos y riggers [NdR: los especialistas encargados en técnicas de altura], e imágenes del grupo desde los comienzos. Tiene diferentes capítulos por temáticas. Entre ellas, el tema de las paredes, porque pasamos por infinidad de soportes. Estuvimos en paredes de edificios muy simbólicos como la Cervecería Munich en Buenos Aires o  la fachada del edificio Municipal de Medellín en Colombia. En realidad se verá un recorte para la obra que estrenamos, porque se intercala con el vivo, pero luego el documental va a convertirse en largo, lo cual va a ser interesante como archivo y en relación al género de los documentales de danza en Argentina.
¿Cuál es la preparación de un bailarín de danza área, en términos interpretativos, técnicos y de entrenamiento?
No hay una regla establecida para saber quién va a funcionar. Pero te tiene que gustar ser lanzado en ese movimiento. Animarse a lanzarse a otro mundo. Muchos bailarines muy buenos se interesan pero no todos pueden traspasar cierta barrera. No es cómodo de por sí tener un arnés.
¿Cuáles son las diferentes técnicas para generar los desplazamientos?
El movimiento no sólo se genera por el propio impulso sino que hay generadores de esas cuerdas. Como si bailáramos con un partenaire imaginario que es la soga, que puede estar fija en una altura o que debe ser modificada al realizar determinado movimiento. Esa conexión es parte del trabajo. Está el partenaire visible y el virtual, que trabaja sobre las cuerdas. De todos modos, mi técnica es bastante sencilla en cuanto a la operatividad de la soga. Es algo que estudiamos mucho tiempo, no hay motores ni mecánicas complicadas. No es algo que yo copié, aunque después otros la tomaron.
La gran repercusión que tuvo en el exterior le permitió desarrollarse a nivel nacional ¿Sin ese soporte le hubieran faltado los medios para establecerse en Argentina?
Sí, yo siento que estoy más instalada afuera. Es muy difícil encontrar espacios acá. No sé si tiene que ver con una idea errada de lo comercial y lo llamado “off”, pero yo estoy en el umbral entre esos dos conceptos. El hecho de abrir la sala también tiene que ver con esto. Pero por otro lado yo no me quedo con nada, no hago mis obras pensando en proyectarme hacia lo comercial o permanecer en una etiqueta que no considero precisa, como la idea de “under” o la necesidad de pertenecer al teatro oficial.
¿Cuál es el camino que se abre a partir de ahora?
Sigo con la idea de las giras, los viajes. Después de estos festejos tengo muchas ideas pensadas para crear. Pretendo lograr temporadas realmente largas como en su momento pudimos hacer en el Centro Cultural Rojas y en el Konex. No quiero olvidarme de agradecer a todos los que participaron en estos veinte años: los bailarines, el diseñador de luces Marcelo Alvarez que ya no está, los técnicos, los músicos, y mi marido Dany Becker que me impulsó a terminar de armar esta sala. Tengo muchos proyectos y programación para hacer más festejos por otros tantos veinte años.


 
compañía de danza aérea de Brenda Angiel

miércoles, 15 de octubre de 2014

PASO VOLANDO en AEREA TEATRO SOLO LOS SABADOS 20:30HS

compañía de danza aérea de Brenda Angiel

martes, 14 de octubre de 2014

compañía de danza aérea de Brenda Angiel
 PASO VOLANDO, de Brenda Angiel, por ahora solo los sabados 20:30hs en AereaTeatro, Bartolome Mitre 4272, $150 publico en general, $100 los alumnos de Danza Aereay $80 jubilados. Los esperamos!

jueves, 9 de octubre de 2014

compañía de danza aérea de Brenda Angiel
compañía de danza aérea de Brenda Angiel

miércoles, 8 de octubre de 2014

entrevista a Brenda Angiel por el diario AMBITO FINANCIERO

CON "PASÓ VOLANDO", LA CREADORA DE LA DANZA AÉREA ESTÁ CELEBRANDO LAS DOS DÉCADAS DE SU COMPAÑÍA

Brenda Angiel: 20 años bailando sin ley de gravedad

En el aire: “Siempre que encaro algo nuevo busco que para mí sea una novedad hacerlo”, dice Brenda Angiel sobre su nuevo espectáculo, “Pasó volando”.
"Probablemente haya imitaciones, pero lo que no veo es que haya surgido algo realmente diferente en la danza aérea", dice a este dairio Brenda Angiel, referente en este arte, que cumple veinte años con su compañía y diez con su escuela, motivo por el que presenta "Pasó volando".

"Ante la ausencia de salas teatrales con los requerimientos que tiene mi espectáculo, monté mi propia sala, la acondicioné, y tiene capacidad para cien espectadores", sigue Angiel, que inauguró el espacio teatral Aérea para el show que presenta sábados y domingos. El espectáculo combina un video documental sobre el recorrido de la compañía con fragmentos en vivo de las primeras obras, piezas de su repertorio actual y material inédito.

Dialogamos con ella:

Periodista: ¿Cómo fue la elaboración del documental del recorrido de la compañía? ¿Qué cambios observa desde los inicios hasta la actualidad?

Brenda Angiel:
Descubrí algunos materiales fílmicos que no recordaba tener, filmaciones de fachadas en altura que hicimos al principio en Portugal, en Italia. Esas cosas tenían una cierta frescura de lo nuevo, pero también eran más simples en el desarrollo y en relación a lo que puedo hacer hoy. Los primeros tiempos estuve abocada a descubrir qué se podía y qué no, más tarde me concentré en la coreografía. Los trabajos actuales tienen mayor sofisticación por el camino recorrido. Los cambios tienen que ver con la profesionalización del trabajo. Al principo era más amateur, exploratorio y a pulmón; ahora hay aspectos más aceitados, como lo técnico, lo que lo convierte en un trabajo más producido y profesional. También los bailarines se fueron profesionalizando.

P.: Si ya era vanguardista hace veinte años, ¿como logró mantenerse vigente y seguir con una propuesta innovadora?

B.A.:
Siempre que encaro algo nuevo busco que para mí sea una novedad hacerlo. En el espectáculo "Ocho", de tango, quise investigar sobre el tango y cambiar la energía, la perspectiva; llevé ese lenguaje a otra naturaleza. El conocimiento de la danza aérea lo pude volcar en algo diferente. Cuando parece que los recursos se agotan se me van ocurriendo diferentes instancias que hacen que eso sea nuevo, para mí y para el público.

P.: Surgieron muchas imitaciones durante estos años, ¿la danza aeréa se popularizó?

B.A.:
Probablemente las haya pero lo que no veo es que surja algo realmente diferente en la danza aérea. Por ahí veo diferentes "corrientes"; por ejemplo, cosas que vienen más del circo, como telas, o trabajos de impacto como De la Guarda o Fuerzabruta, pero no vi que haya aparecido algo con búsqueda o desarrollo diferente, sí copias. La disciplina está más difundida. Hace mucho que damos clases y pasaron muchos alumnos que hicieron sus propios espectáculos.

P.: ¿Cómo juega la tecnología en combinación con la propuesta de la danza aérea?

B.A.: L
a utilicé en "Condición aérea"; en cambio en el espectáculo de tango, o en el último, no la empleo mucho. En "Condición aérea" se integra la tecnología a la coreografía, en la primera escena hay una proyección que termina engañando al espectador, algo que hicimos con una animación cuadro por cuadro, movimiento por movimiento. En otro fragmento se veía un tumulto de bailarines que generaba como un caleidoscopio, con diferencia entre la imagen en vivo y la proyectada. También había trucos donde los bailarines bailaban en la pared, pero parecía que lo hacían sobre el piso. Aquella vez encontré muchas posiblidades, en cambio, cuando incursioné en el tango me concentré en el lenguaje de ese género. Desarrollé un espectáculo con orquesta en vivo y diferentes ritmos. Fui trabajando el tango electrónico, el tradicional, y evité lo tecnológico; todo lo contrario, trabajé con la esencia del tango llevado a otro lado.

P.: ¿Qué valoriza de sus viajes al exterior con la compañía? ¿Cómo contrasta el público con el local?

B.A.:
Los viajes tienen esa adrenalina de llegar a un lugar, querer conocerlo en poco tiempo, tener que montar el show y ver cómo reacciona la gente. Por suerte siempre fueron festivales interesantes, o teatros prestigiosos donde nos recibieron muy bien. En Buenos Aires hay cierta proximidad con el público que me cuesta más que el anonimato del exterior. Hace mucho que no hacemos temporada en un teatro, desde el Metropolitan en 2012, entonces implica acostumbrarse a lidiar con esta situación que tiene otra intimidad. Pasamos por actividades gratuitas como el Parque Centenario, la Noche de los Museos, donde el público va a recibir sin obligación y siempre dispuesta a disfrutarlo, hay otra calidez.

P.: Abre una nueva sala en su espacio de enseñanza, ¿cómo gestiona una sala teatral?

B.A.:
Lo hago por la ausencia de un espacio como el que necesita mi compañía, y teniendo mi lugar, donde damos las clases, pensé en montarlo ahí. Había presentado el proyecto para Prodanza, buscando salas, pero es una dificultad que tienen las salas para la propuesta que yo traigo. Así que terminé montando mi propia sala, para 100 personas, acondicionada con tribuna, luces, sonido. Mi marido arquitecto me ayudó.

Entrevista de Carolina Liponetzky